ES RAFAL DE SON MACIÀ ·
Una arquitectura arraigada a la tierra
El proyecto plantea una vivienda unifamiliar aislada de 336,20 m², vinculada a una explotación agrícola y situada sobre una parcela rústica de fuerte pendiente en el Llevant de Mallorca. La casa se posa sobre la parte más elevada y amable del terreno, integrándose parcialmente en la topografía para reducir su presencia visual y establecer una relación natural y serena con el paisaje.
La vivienda se fragmenta en cuatro volúmenes interconectados, ligeramente desplazados entre sí para seguir las cotas del terreno y adaptarse a su pendiente. Esta disposición evita una presencia excesivamente longitudinal y permite que la arquitectura se diluya en el entorno. Cada volumen alberga un uso diferenciado y se enlaza mediante patios, terrazas y espacios exteriores que multiplican las perspectivas, acompañan la entrada de luz natural y favorecen una ventilación cruzada constante.
Las cubiertas inclinadas de teja árabe, la piedra característica del Llevant de Mallorca y las carpinterías de madera construyen una imagen profundamente vinculada al lugar. Los patios semienterrados crean pequeños refugios de luz y sombra, generando diferentes atmósferas y microclimas a lo largo del día, mientras que la disposición de los volúmenes abre la vivienda hacia el mar y hacia el paisaje interior de la finca.
La vivienda incorpora además soluciones de autosuficiencia energética mediante captadores solares fotovoltaicos y térmicos. Arquitectura, topografía, materia y paisaje se entienden así como partes de una misma propuesta, concebida para habitar el lugar con respeto y naturalidad.


