Esta vivienda unifamiliar aislada, anexa a una explotación agrícola, combina la arquitectura tradicional mallorquina con un diseño funcional y contemporáneo. Con un volumen rectangular de cubierta inclinada, incluye un anexo destinado a cochera, gimnasio, sauna y zona de piscina con jacuzzi. Los espacios interiores están distribuidos para aprovechar la luz natural y la conexión visual con el exterior, mientras que las fachadas de piedra del Levante de Mallorca respetan la estética local. Además, el proyecto prioriza la sostenibilidad con sistemas energéticos eficientes y materiales naturales que se integran armoniosamente en el entorno rural.